martes, 12 de mayo de 2015

Celos.

Freya.
Hay un punto en cada día en dónde te detienes a admirar la belleza de la vida. La belleza de la felicidad, de la melancolía, de la nostalgia; la belleza de la ira y de la tristeza, de la soledad y la compañía.
Hay un punto en cada día en donde te detienes a observar el tiempo pasar, a saborear los colores de la historia y en donde el rugir de las entrañas te hace percatarte de lo sola que estás. De las acciones y desiciones que te llevaron a estar justo en ese momento, en ese espacio.
Hay un punto en cada día en donde te miras al espejo y ves la realidad, ves lo que serás y lo que fuiste y como en las sonrisas se esconden las incesantes ganas de gritar, de llorar y correr. Huir lejos, y comenzar de nuevo. Ves reflejado todo aquello que no eres. Todo lo que eres también. Ves tus deficiencias y lo estúpido que es el contexto. Como con una sonrisa y un "todo bien" se olvidan de la existencia de la soledad y que con una simple palabra un corazón se puede romper.
Hoy he cumplido por fin 21 años Freya, todo aquello que antes me aterraba me ha alcanzado, todos mis miedos se han vuelto realidad y mis fantasías también. He hecho un recuento de lo que era y lo que soy, lo que tenía y ahora tengo. De lo que temía y ahora temo. De lo que amaba e importaba y ahora vive como un recuerdo, como una fotografía enterrada en las esperanzas.
No sé. He comenzado una etapa en donde me replanteo el sentido mismo de la vida. Quien importa y quien no, a quien le importas y a quien no, a quien nunca le importaste y quien estuvo siempre ahí.
A pesar mi inútil lucha para mantener mi esencia, parece que una nueva yo surge de las cenizas que han dejado todo lo ocurrido. No más buena, no peor. Simplemente una nueva yo, menos interesada en la superficialidad y lo absurdo. Una nueva yo que se asquea de la perdida de tiempo pero que es lo suficientemente incongruente para desperdiciarlo en pensar  y –de nuevo– replantear mis confundidas prioridades. La vida se antoja tan corta, hermosa y cruel que ansío el ya vivirla, ignorando mi realidad actual viviendo en el mañana y el ayer

sábado, 9 de mayo de 2015

Surrender.

Yo funcionaba con un corazón vacío,
sin una gota de gasolina,
intentando atenuar cada chispa
que pudiera doler, que pudiera quemarme entera.
Como un soldado sobre el campo de batalla,
tumbado herido sobre el terreno,
yo luchaba sola con una espada rota,
ahora, estoy atrapada en una guerra sin escudo.
Si ahora me abrazas, y nunca me dejas,
si dices que te quedarás conmigo para siempre,
entonces yo, me rindo, me rindo.
Si ahora me abrazas, y nunca me dejas,
si dices que te quedarás conmigo para siempre,
entonces yo, me rindo, me rindo.
Me rindo, me rindo.
Puse a prueba a todos lo que lo intentaron,
luego los vi desvanecerse.
Mientras miro alrededor en una habitación vacía,
no veo a nadie que quede para echarle la culpa,
porque hice de mí misma una prisionera,
encadenada por todos mis miedos,
pero siento que te estás abriendo paso por las paredes,
haz que caigan, hazlas desaparecer.
Si ahora me abrazas, y nunca me dejas,
si dices que te quedarás conmigo para siempre,
entonces yo, me rindo, me rindo.
Me rindo, me rindo.
Si ahora me abrazas, y nunca me dejas,
si dices que te quedarás conmigo para siempre,
entonces yo, me rindo, me rindo.
Cash Cash - Me rindo